La memoria de lo vivido es un recuento de hechos y sucesos en los cuales intervinimos como actores o espectadores y de alguna manera nos afectaron proporcionándonos satisfacción, frustración, esperanza o desengaño, pena o alegría constituyendo entonces hitos en el camino que nos toco recorrer. Una memoria es dar cuenta de la experiencia personal alcanzada en tiempo y circunstancia determinados por el entorno cultural e ideológico social, comunitario y colectivo que recoge creencias, valores y estimaciones vigentes en la época.
La mayoría de las personas, ocurrencias, hechos y sucesos que tengo en la memoria están consumados, perdidos en la inmensidad que todo lo envuelve y hace que el transcurrir de los días y los años se tornen solamente ocurrencias sin tiempo y sin medida, movimiento, transcurso.
Me ha mirado a los ojos y yo a los suyos e indescriptible luz siento que me ilumina; sonríe y su sonrisa me hace descubrir que soy, que estoy, que puedo caminar a su lado, hablarle, escuchar su voz, seguir sus pasos y saber que al día siguiente podre volver verla al salir de la academia preuniversitaria y así muchos días más. ¿Donde estas Elizabeth? Elizabeth Gonzales, te robe una caricia, un solo beso, suave rose de labios. Me entere muy pronto de ti y de Pablo; me espanto saber que por esos días Pablo estaba de viaje y que ese beso sellaba su desgracia.
El auditorio está lleno, ocupo una silla en la segunda fila como corresponde a un kadete de la primera sección del quinto de media del Colegio Militar Francisco Bolognesi. Asistimos a un conjunto de charlas de orientación profesional en las cuales nos informa de las opciones que podríamos optar para proseguir nuestros estudios y seguir una carrera profesional que nos permita desarrollarnos y alcanzar los medios necesarios para vivir.
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